Michel Serre, Marsella, abril 2020

© le cinéma d'aujourd'hui

El CNC de Francia y el INCAA de Argentina entre los primeros organismos estatales en convalidar la proyección  de estrenos on line. Las salas de cine están cerradas, los ciudadanos encerrados están usando un tiempo de pantalla disponible y las películas  podrán apelar a  adelantar fechas de lanzamiento por video, Luis Puenzo el funcionario argentino y su par francés  Dominique Boutonnat en sincro con algunas de las medidas

En medio de la mayor tragedia global moderna desatada repentinamente sobre la tierra y consternados por el drama de los caídos por el temerario Codiv -19, el Cine vive al compás de la emergencia sanitaria su propia circunstancia, también global, afectada de cabo a rabo en toda la actividad  desde lo artístico a la industria.

En ese marco crece el debate: económico, estético, artístico, comercial; todas las voces valen y tienen argumentos atendibles desde quienes sostienen que hay q resistir y mantener la pureza del formato y diseño con que el director soñó esas imágenes en una pantalla grande con sonido envolvente y silencio reverencial o el atajo de echar mano de todo el diverso espectro digital que la tecnología pone al alcance de un universo de espectadores ilimitado, aunque como se lamentaba Scorsese se termine viendo las 4 horas de Irishmen en un teléfono celular.

El temor al brote de coronavirus sigue causando estragos en todo el mundo, y la industria cinematográfica europea no es ajena a sus repercusiones. Después que la alarma se levantó por primera vez en otros sectores, ahora es el turno de la industria del cine de sufrir cancelaciones, aplazamientos y reorganizaciones debido a las medidas adoptadas por los gobiernos. A medida que la cantidad de infecciones aumenta rápidamente en todo el planeta y las autoridades intentan evitar que crezca, los organismos cinematográficos encargados de organizar festivales de cine, mercados y otros eventos se ven obligados a modificarlos y adaptarlos a la situación actual.

Pero mientras el Mundo Cine debate, los Estados y quienes tienen responsabilidades institucionales al frente de  entes y organizaciones o corporaciones mismas que regulan la actividad cinematográfica de las que depende la tarea y el salario de millones de personas, no tienen tanto margen para actuar, en una carrera donde la enfermedad no termine devorándose implacablemente la economía.

Un ejemplo de esto han sido Francia y Argentina con una tradición de producción cinematográfica reconocida internacionalmente y una industria dinámica, donde  más allá de las circunstancias económicas de los países el Estado ha tenido históricamente políticas de fuerte apoyo al desarrollo.

France

En Francia el Ministro de Cultura, Franck Riester, de quien depende el CNC, Centre National du Cinéma et de ’image animé, anunció en el transcurso que  de estos días que el organismo implementará disposiciones de emergencias adicionales destinadas a resistir la crisis que el coronavirus ha provocado. Dominique Boutonnat, presidente del Centre National du Cinéma et de l’image animé, ha anunciado entre esas medidas que las películas que se mostraban en los cines cuando se desarrolló la crisis y sufrieron por el cierre de las salas podrían adelantar  la fecha de lanzamiento de su video. Esto ya está hecho y  las películas que se exhibieron en los cines ahora pueden aprovechar, si sus distribuidores (y productores) lo desean, un lanzamiento temprano del video

 El CNC también ha facilitado el acceso a fondos para películas que estaban programadas para un lanzamiento futuro en el cine antes de que estallara la crisis de salud, y cuyos equipos ahora desean que sean lanzadas directamente en VOD.

En Argentina

Casi en paralelo, el  Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) de la Argentina no se da dejado estar y su presidente, el ganador de un Oscar, Luis Puenzo, ha anunciado que las películas de su país “que no puedan estrenarse en salas por la pandemia de coronavirus podrán verse a través del canal Cine.ar y la plataforma Cine.ar Play” que son dos muros de proyección de video de la red de medios audiovisuales del Estado.

Esta medida significa además de mostrar las obras y descomprimir la salida de estrenos,  un apoyo a la industria y sus productores que podrán  acceder subsidios que otorga el Estado a la producción audiovisual luego de proyectadas.

Luis Puenzo, el presidente  ha dicho que la emergencia afecta al funcionamiento del propio Instituto dado que los ingresos provenientes de las salas que derivan un pequeño porcentaje al INCAA cayeron a cero. Por la pandemia de coronavirus, las salas de cine permanecen cerradas para cumplir con la cuarentena obligatoria dispuesta por el Gobierno Nacional que ese país es muy rigurosa.

Es por esto que finalmente esta semana el INCAA argentino dispuso que las producciones nacionales que han quedado sin pantalla pueden estrenarse en medios electrónicos, de así desearlo sus productores.

Puenzo reconoce: “Pasarán meses hasta que volvamos a la normalidad”. Y añade que el INCAA está trabajando para intentar paliar esta crisis “con el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Producción, que reconoce a las industrias culturales entre las áreas más afectadas”.

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